- Con la actual matanza, favorecida por la mirada complaciente de las autoridades, han eliminado el 25 por ciento de adultos registrados por expertos
En un preocupante contexto de pasividad institucional, especialistas y autoridades de diversos niveles gubernamentales se han reunido para abordar la alarmante matanza de cocodrilos en la zona de la Bahía de Banderas (sobre todo Puerto Vallarta), donde recientemente se ha eliminado al 25% de los ejemplares adultos registrados por expertos, un hecho ocurrido bajo la mirada complaciente de las autoridades. Las acciones son urgentes porque la actual matanza ha eliminado al 25 por ciento de los 40 adultos que se tenían registrados.
El encuentro, realizado en el hotel Meliá de Marina Vallarta en el marco del primer ciclo de capacitación para la convivencia con crocodilianos, incluye la participación de representantes de la Semarnat, organizaciones ambientales, el sector pesquero, hoteleros y legisladores. Nelly Gabriela Herrera Ornelas, titular de Semarnat en Jalisco, enfatizó que el objetivo es fortalecer capacidades para prevenir y atender la interacción entre humanos y cocodrilos, promoviendo una cultura basada en la ciencia y la coordinación institucional.
Sin embargo, a pesar de estas acciones emergentes, la actual crisis refleja la falta de respuesta efectiva ante la creciente aniquilación de esta especie emblemática. De acuerdo a Helios Hernández Hurtado, director del Estero El Salado, en solo unas semanas fueron asesinados 10 ejemplares adultos (y uno menor), lo que representa el 25% de los 40 cocodrilos adultos registrados, mientras que la población total estimada no supera los 300 individuos en la Bahía de Banderas.
Los expertos alertan que además del vacío en la supervisión oficial, factores como la desinformación y campañas de odio en redes sociales contribuyen a estigmatizar a los cocodrilos, y que el avance urbano ha reducido dramáticamente sus hábitats naturales. Por ello, sostienen que sólo a través de una estrategia conjunta basada en información científica, protocolos claros y sensibilización comunitaria será posible detener esta devastadora tendencia.
La pasividad gubernamental ha permitido que se continúe eliminando a estos reptiles casi sin consecuencias, poniendo en riesgo no sólo la conservación de la especie, sino también el equilibrio de los ecosistemas costeros. Es urgente que las autoridades actúen con mayor compromiso y eficacia para proteger tanto a la población humana como a los cocodrilos que forman parte esencial del patrimonio natural de Jalisco.


