En Puerto Vallarta se está dando un fenómeno extraordinario, ya que el número de ballenas jorobadas en la bahía ha alcanzado niveles sin precedentes. Según datos recientes de la Asociación de Ecología y Conservación de Ballenas (ECOBAC), la temporada 2026 ha superado con creces las proyecciones científicas iniciales.
Normalmente, los investigadores suelen esperar ver unas dos ballenas por hora, mientras que los censos actuales registran un promedio de cinco, con estimaciones de hasta 100 ejemplares dentro de la bahía en un mismo momento.
Este aumento de actividad resulta aún más inesperado porque las temperaturas oceánicas se han mantenido más cálidas de lo habitual este año. Normalmente, estas condiciones incitan a los cetáceos a viajar más al sur en busca de aguas más frías, pero la abundancia de vida marina en la región las ha mantenido aquí en números récord.
Durante viajes de monitoreo estándar de tres horas, los equipos técnicos han documentado hasta 22 ballenas en zonas concentradas específicas, lo que destaca la condición de la bahía como un destino privilegiado para la migración marina.
Con el fin de la temporada de avistamiento de ballenas calculado para el 23 de marzo, se anima a los visitantes a disfrutar de este espectáculo natural a través del turismo responsable. Para garantizar una experiencia segura tanto para las personas como para la vida silvestre, se recomienda buscar tours que cuenten con la bandera oficial de avistamiento de ballenas.
Estas embarcaciones certificadas están marcadas con números de identificación específicos, lo que significa que la tripulación está capacitada para seguir las normas de conservación y minimizar las perturbaciones a los animales. Al elegir a estos operadores certificados, los visitantes contribuyen directamente a la protección continua de la población de ballenas jorobadas.
Si bien los avistamientos nunca pueden garantizarse por completo, las cifras récord actuales hacen de este año un momento ideal para salir al mar. Quienes ven a estas enormes criaturas saltar, azotar sus aletas contra la superficie del agua o elevar sus colas previo a la inmersión, se encuentran con un poderoso recordatorio de la grandeza de nuestro planeta.

