La comunidad de Marina Vallarta se encuentra en estado de alarma ante la persistente amenaza que representan dos perros de raza pastor belga que deambulan sin control por diversas zonas del fraccionamiento. Este problema, que se ha extendido por años, demanda la atención inmediata y medidas radicales por parte de las autoridades municipales y estatales para salvaguardar tanto a los residentes y visitantes como a las mascotas y la fauna silvestre.
Los canes, que escapan de una finca ubicada en la calle Pelícanos 205 donde se lleva a cabo una construcción, han protagonizado agresiones no solo a otros animales, sino también a personas. A pesar de los múltiples reportes y la intervención de las autoridades, que han logrado atrapar a los perros en varias ocasiones, los dueños han recuperado a los animales en cada ocasión, perpetuando así un ciclo de riesgo inaceptable.
Este problema no solo afecta la seguridad de los vecinos, sino que también representa un peligro para la fauna local, ya que se ha visto a los perros merodeando en el campo de golf y otras áreas, donde podrían causar estragos en el ecosistema. Por ello, es fundamental que la Dirección de Bienestar Animal del municipio adopte acciones más drásticas y efectivas para poner fin a esta problemática de forma permanente.
Por otro lado, es crucial reconocer el comportamiento responsable de muchos dueños de mascotas en la comunidad, quienes cuidan y controlan a sus animales, contribuyendo a un entorno más seguro. No obstante, es decepcionante que la irresponsabilidad de unos pocos ponga en riesgo la seguridad general.










